Por Carmen Morey Bauzá
Este sábado participé en una carrera que hasta 2 días antes ni me había planteado correr, fue por un mensaje de mi marido y junto a otro amigo que me decidí asistir a la Ibiza Ultra Team de 74Km.
Mi estado físico no era el idóneo ya que había corrido la UMSDT (110KM) la semana previa, pero era una oportunidad para conocer nuevos caminos, nueva gente y conocer esta carrera, que como bien demostraron, estuve muy bien organizada.
El viernes acudimos al briefing y a la Pasta Party. El montaje que tenía la Organización demostraba que quería hacer de esta carrera una carrera especial, mega-carpas, comida variada en cantidad y calidad, el sponsor Red Bull que amenizaba la velada con un coche-cabina de DJ, la presencia de grandes deportistas como Indurain, Fiz y Luis Moya daban un toque especial y así quizás los medios de comunicación se hagan eco de estos deportes minoritarios...
El sábado amaneció un buen día, el bus de la Organización nos trasladó hasta San Antonio y a las 09:00 dio la salida de esta carrera, la salida bajo un gran arco de Red Bull junto al coche-cabina del DJ que nos puso el himno de la Travesía de Cavalls del Vent. 50 corredores nos estremecimos; se respiraba un buen ambiente, muy familiar.
Al dar la salida todos salimos muy conservadores, la carrera era larga y el día iba a ser caluroso y con humedad, no era momento de dejarse llevar por la euforia del comienzo. Los primeros kms los hice junto a mi amigo y compañero Rafa Medina y mi marido Román Morell aunque sobre el km 5 decidí no seguirles ya que podría pagar el esfuerzo más adelante. Durante toda la carrera notaba las piernas bastante pesadas y no tardó en aparecerme el primer dolor, se me cargó bastante la parte superior de la rodilla izquierda, sabía que podía pasar ya que la tenía un poco tocada de la UMSDT, me hice a la idea de que este dolor me acompañaría durante toda la carrera así que intenté no pensar mucho en el dolor y seguir sumando kilómetros. En las subidas también me sentía mas cansada de lo habitual así que decidí tomármelas con mas calma.
Cuando llegué al penúltimo avituallamiento, km 50, vi que algo no iba bien, me noté mareada, decidí sentarme un ratito y comer algo pero no me entraba nada, cuando intentaba comer me daban arcadas pero me obligué a mí misma, me levante y empecé a caminar. Decidí que haría todas las subidas andando e intentaría correr los llanos y bajadas. Mi sorpresa fue que cuando vino un llano y me puse a correr me sentía muy cansada, iba controlando el Garmin, corría un kilometro y tenía que pararme ya que tenía vómitos, caminaba otro y corría uno o dos seguidos y luego volvía a caminar, así tuve que hacer los 25 últimos kms. En esta carrera he experimentado mi primera pájara y os aseguro que se pasa fatal.
El recorrido de la carrera no era nada técnico, había bastante asfalto, pista, arena y algo de pinar, recorrimos parte del litoral y para muchos era la primera vez que corrían por arena cosa que hicimos durante varios kilómetros y que endurecieron la carrera.
Durante toda la jornada el calor y la humedad hicieron mella en los corredores, varios que iban en cabeza acusaron esta climatología mencionando que la carrera se hizo más dura por las condiciones que por el recorrido.
A pocos kilómetros de meta me adelantó la que iba en esos momentos en 3ª posición, yo había mantenido la 2ª plaza pero no pude hacer nada para seguirla, me encontraba mareada y sin fuerzas y solo podía pensar en intentar llegar perdiendo el menor tiempo posible.
Ya llegando a Ibiza el tiempo cambió radicalmente y en unos pocos minutos un diluvio nos acompañó hasta la meta acompañado de un fuerte viento, las calles de Dalt Vila resbalaban y la gente que había estado animando ya se habían refugiado por lo que nuestra entrada a meta fue peculiar, únicamente se encontraban los miembros de Elitechip que cronometraban la carrera y los pocos corredores que habían llegado los minutos previos, empapados.
Crucé la meta y sin detenerme me dirigí a unos árboles, tenía muchas ganas de devolver, me encontraba muy mal, pero había conseguido acabar y además en una 3ª posición, decidimos no enfriarnos y regresar al hotel.
Fue al llegar al hotel cuando empezó mi calvario, vómitos, malestar... Suerte que después me encontré mejor, dudé en asistir a la entrega de trofeos pero al final acudimos a la discoteca Pacha donde una vez más la Organización había montado un escenario increíble, había brochetas, pasta, arroz...
En la entrega de trofeos se produjo un fallo por parte de la Organización que nos molestó mucho, al nombrar a las ganadoras de la carrera de 74Km no me llamaron y si a la 4ª clasificada la cual subió como si no pasara nada, fuimos a reclamar pero en un principio no nos hicieron mucho caso, después al comprobarlo fueron en busca de la 4ª clasificada y me entregaron a mi la medalla, eso si, sin repetir el nombramiento ni subir al podio, me quedé con las ganas de mi foto, no cada día se sube a un podio en una ultra, fue una lástima que la Organización no cuidara este detalle.
Ahora ya estamos descansando, en poco más de dos semanas nos espera la siguiente aventura, la Trail Menorca Cami de Cavalls de 185Km, la finalidad: acabarla.
Bueno espero que os guste la crónica, un abrazo.
Carmen Morey.
"No hay reto imposible con esfuerzo, constancia y humildad."


