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26 de marzo de 2012

II Trail de la Sierra de Huétor


25 de marzo de 2012.
Fin de semana atípico en cierto modo:  esa madrugada del domingo se adelantaban los relojes una hora para entrar en el horario de verano; un poco más tarde se abrían los colegios electorales para dar inicio a la jornada electoral en Andalucía. 

Ese domingo a las 2:00 a.m. serían las 3:00 a.m.

Hasta ese mismo día, la meteorología era una incógnita.  En teoría no habría lluvia (y finalmente no la hubo) pero nadie hubiera puesto la mano al fuego por ello (ni los meteorólogos).  La temperatura suscitaba otra vez las dudas entre algunos sobre qué ponerse para correr.  Como más de una vez hemos dicho aquí, en caso de duda:  cuanto menos mejor.  Así, si hace calor, no te socarras.  Y si llegase a llover, no te cala en la ropa.  Además, a esta altitud (montes de media montaña, siempre por debajo de los 2.000 metros de altitud) y en un recorrido poco técnico de 25 km, no hacen falta tantas capas ni tantas mangas largas…

El II Trail de la Sierra de Huétor sobresale por ser una carrera muy bien diseñada, muy equilibrada.  Las sendas y  pistas por las que discurre atraviesan parajes variados; las subidas y las bajadas están muy bien dosificadas.  No se hace nada monótona.  Además, los avituallamientos (cinco durante la carrera) nunca hubieran podido estar mejor ubicados.  24,6 km y 1.390 m de desnivel positivo acumulado.

El recorrido este año, por lo que cuenta la organización, ha sido modificado respecto a la primera edición del año pasado.  Según comentarios de varios corredores, este cambio ha sido netamente positivo.  Se corría todo el tiempo entre encinas, quejigos, pinos, sabinas y arces (cuyas hojas muertas tapizaban algunas sendas por las que atravesamos)… En los puntos en que se podía disfrutar de vistas panorámicas podían verse las blancas cumbres de Sierra Nevada a lo lejos.  La nuestra, la de Huétor, la que atravesábamos a toda la velocidad que piernas y corazón nos permitían, es una sierra que no presenta grandes desniveles y no tiene una gran altitud; su belleza es más modesta pero igualmente rica en vida y color.

Salida desde el Área Recreativa de Puerto Lobo, en Víznar.  Buenas infraestructuras, que lo hacen un lugar estupendo para ser el punto de salida y llegada, con aseos, espacio para aparcar los coches sin mayores trastornos, de fácil acceso desde la autovía A-92 y en plena sierra de Huétor, de forma que desde el primer kilómetro ya se puede saborear el paisaje de este Parque Natural.

El perfil de la carrera estaba convenientemente dibujado en los dorsales, con indicaciones de los puntos kilométricos, los avituallamientos, las subidas y las bajadas.  A diferencia de otras carreras, esta es de las que no engaña.  Cuando la meta se siente cerca, efectivamente lo está.  Una larga bajada nos devuelve al punto de salida, pero es llevadera y no se prolonga más allá de lo necesario.  Esas carreras en las que, tras abandonar el monte hay que dar un largo rodeo hasta cruzar el arco de meta, no gustan a casi nadie, nos aventuramos a afirmar.



La organización ha sido a cargo de Aquéatacamos.  Si bien el desarrollo de la carrera ha sido correcto, la salida y la entrega de premios han sido bastante accidentadas.  La primera, agrupaba en el mismo corral de salida a corredores y senderistas, estos últimos portadores de bastones y mochilas preparadas para hacer una caminata de entre 4 y 5 horas.  Su numerosa presencia aportaba sin duda alegría y desenfado al encuentro, pues el espíritu no competitivo contrastaba con los músculos en tensión de los corredores mientras ajustan cronómetros y GPS.  Sin embargo, sería muchísimo mejor si se dieran distintas horas de salida para ambos grupos, saliendo los senderistas un par de horas antes.  ¿Por qué no?  De las 10 de la mañana que estaba estipulada la salida conjunta, se podría cambiar a las 8 para los caminantes...  Una hora nada descabellada para iniciar una marcha por el monte…

Decíamos también que el final había tenido sus incidentes.  Un fallo informático provocaba la duda sobre quién había sido la primera fémina clasificada.  Los renombramientos de categorías despistaban al personal e incluso algún trofeo se entregó en las manos equivocadas…  Pero como se trata de un evento joven y llevado a cabo por gente con ambiciones de hacerse un nombre en la organización de eventos deportivos, seguro que harán autovaloración y tomarán en cuenta opiniones de terceros para continuar mejorando.

En la página web, muy completa, por cierto, se recomendaba un hotel y restaurante en la población vecina de Alfacar.  Por 40 € se tenía una habitación doble (25 € la individual) en la Hospedería La Ruta de Lorca.  No se incluía el desayuno, pero el restaurante abría su cocina desde las 7 de la mañana para atender a los corredores allí alojados y ofrecía menús para corredores (e hijos) a precios comedidos.  Generalmente, cuando se asocian organizador y hostelería en este tipo de eventos es porque, independientemente de los beneficios empresariales, el corredor también recibirá algunas atenciones extra que otro establecimiento no proveerá.  Qué menos que permitir que una atalanta pueda ducharse y lavarse el pelo a mediodía acabada su carrera…  Este tipo de detalles, aquí ausentes, son muy muy de agradecer y suelen ser recordados de un año a otro.  En carreras como la de Chiva, la Sagra (en los buenos años en que se hacía),  o Sierra Elvira, estos detalles los tienen muy en cuenta...


Las atalantas más veloces en esta edición han sido:  Mª José Olivares (1ª), Elena Cambil (2ª) y Anna Sjöholm (3ª).  Fantásticas las tres, ¡enhorabuena!




Otros datos que querrás saber:

Inscripción:  22 € para no federados, 18 € para federados.  Los dorsales se entregaban tanto el sábado por la tarde como desde dos horas antes de la carrera el domingo, lo cual nos parece un gran acierto.  Camiseta técnica como obsequio al llegar a meta.  Mismo diseño para ellos y para nosotras, aunque no sé lo que entienden algunos por la talla S (pequeña, small, en teoría)...

Encuentro de viejos conocidos y nuevos amigos.  Es lo bueno de estos eventos.  Un fin de semana para pasar en pareja, en familia o entre compañeros.  Granada se hace querer y visitar la ciudad es obligado.

Página web de la carrera

CLASIFICACIÓN

Mapa con el recorrido

Otros blogs lo han comentado así:

Atletismo Almuñécar 

3 de mayo de 2011

Sierra Elvira, cada año mejor


La V Carrera por Montaña Sierra Elvira ha puesto a rodar la Copa de España FEDME 2011. Quedan como líderes provisionales de la prueba Iván Ortiz y Oihana Kortázar (que competían por sus respectivas selecciones autonómicas) a falta de las tres próximas carreras que decidirán al ganador absoluto de este año.


Just Sociats (3º), Iván Ortiz (1º) y Cristóbal Adell (2º)

La corredora vasca lideró la categoría femenina desde el primer minuto, llegando con una cómoda ventaja a meta. El andaluz, sin embargo, tuvo que ir escalando posiciones a medida que pasaban los kilómetros y hacer valer su vasta experiencia en esta modalidad de carreras. Blanca Serrano, por su parte, aceptaba el segundo puesto entre las féminas, sintiéndose querida y admirada por todos, en especial los de su tierra, que en esta carrera eran mayoría y para quienes no escatimó sonrisas. Nuria Domínguez completaba el podio femenino, acabando por despejar las interrogantes sobre quiénes lo formarían en esta edición.


Oihana Kortázar (1ª),  Selección vasca


Blanca Serrano (2ª), ganadora de la Copa de España 2010
"Que gane la mejor", dijo feliz desde el podio


Nuria Domínguez (3ª) hizo un tiempo de 3h 09 min.


Trazado idéntico al de 2010, en que fue la carrera del Campeonato de Andalucía, sus 26,2 km de recorrido y 1.750 m de desnivel positivo determinan un coeficiente de 46 según los parámetros FEDME. Unos números ligeramente distintos a los que se anunciaban originalmente por parte de la organización, pero que no restan un ápice de dificultad a una prueba que reúne en su segunda mitad las subidas más exigentes de todo el recorrido. Son tres: ascenso al Piorno, al Morrón de Enmedio y al Morrón de la Punta, seguidas de bajadas vertiginosas por terrenos muy erosionados y con piedras grandes que sortear, cada cual como buenamente pueda o sepa.


Pero hay alicientes: la primera subida compensa con unas vistas fantásticas de Sierra Nevada, con las que sin embargo conviene no distraerse más de lo necesario, pues la bajada que le sigue está anunciada como peligrosa y va requerir una alta dosis de concentración. Al Morrón de Enmedio le llaman la Cuesta de los Esclavos, seguramente por las penas que inflige a los cuerpos y almas de los que se topan con esta mole de frente. Más o menos a la altura (y altitud) del km 20, no es raro ver heridas sangrantes en las piernas de algunos. La cuesta que sube al último morrón también tiene su apodo, pero sinceramente, cualquiera que este sea, poco importa ya...  No es momento de discutir lo acertado de su nombre.

Sierra Nevada al fondo

Esta carrera deja recuerdos indelebles


Si ese día el terreno no iba a ponerle las cosas fáciles a los corredores, al menos la metereología sí fue clemente. Un paréntesis de cielo despejado y sol brillante saludaba la carrera desde primera hora, de modo que la roca caliza no ocasionaba demasiados resbalones y la tierra estaba bastante compacta. No es que un corredor de montaña debiera preocuparse especialmente por estos elementos, que en ningún caso amenazaban con suspender la carrera, pero dado que los últimos años la lluvia había sido una constante, hacía ilusión ver la sierra en condiciones distintas.

Como suele ser ya lo habitual, la organización es meticulosa en todos los aspectos que le atañen. Tras bastidores, organizadores, jueces-árbitros y voluntarios se encargaban de que todas las inscripciones estuvieran en regla. La carrera estaba abierta a todos, federados en montaña o no, aunque ni mucho menos se trata de una competición popular. Y menos este año, en que las ambiciones de los mejores de España se agolpaban a lo largo de la línea de salida y esperaban el pistoletazo para medirse con la realidad desde el primer segundo.

Además de la rigurosidad de los datos técnicos (más arriba se ha comentado el ajuste de las distancias y desniveles señalados), también se atendía obsequiosamente al corredor.  Se le daban todos aquellos detalles que nos recuerdan que estos eventos son una forma más de diversión para algunos de nosotros.  Nos permiten reencontrar a viejos compañeros de batalla por no hablar del privilegio que significa compartir kilómetros con los ganadores de esta Copa.

La bolsa del corredor contenía, entre otras cosas, una camiseta técnica (cuyo diseño cada año supera al del anterior), un Buff con el que reconocernos en la próxima carrera y una gorra. Se dejaba para todo aquél que completara el recorrido, un chaleco de excelente calidad en color azul cielo para las atalantas y naranja para ellos.  Un chaleco para finishers, por así decirlo.

Para acabar el día, paella para todos, corredores, amigos y familiares. Unas quinientas personas, aproximadamente. Intercambio de impresiones, entrega de premios, fotos, risas, anécdotas y planes para el próximo encuentro...

La carrera ha terminado; todos felices

 
Corredores de equipos de la Región de Murcia