16 de febrero de 2016

JORNADA FORMACIÓN CONTINUA DE ÁRBITROS DE CARRERAS POR MONTAÑA 2016


Como ya viene siendo usual en los últimos cinco años, los jueces-árbitros son convocados por el Área de Carreras por Montaña de la FEDME en una doble jornada de formación continua. La cita ha sido el fin de semana del 13 y 14 de febrero, en Valsaín (Segovia), en las instalaciones del CENEAM (Centro Nacional de Educación Ambiental).



La jornada del sábado empezó puntual a las 11 de la mañana, no muy temprano para así dar tiempo a los árbitros que llegarían desde toda la geografía española, si bien este año el número de participantes ha sido menor que en ediciones anteriores.


Goio Larrañaga (responsable del Área de Carreras por Montaña de la FEDME), que es quien ha gestado el programa de esta formación, se encargó también de “arbitrarlo”, es decir, presentar los contenidos de forma ordenada, coordinar la participación y moderar los debates que siempre surgen.


Así, el primer tema que se aborda va sobre los cambios en el reglamento que regirá todas las carreras FEDME, tanto las que formen parte del calendario de competición para la temporada 2016 como las homologadas. Tema urgente e importante este y motivo principal de la convocatoria, pues la temporada está a punto de iniciarse y los árbitros se interesan en uniformar los criterios que van a aplicar cuando funjan como tales.


Hay que recalcar que las novedades, aunque ya no son reversibles para este año, sí son ampliamente discutidas por los árbitros, en un clima de concordancia algunas veces, o sana diferencia de opiniones en otras, que ya querrían para sí otros foros.


Resumo los cambios a continuación; no obstante, quien desee conocer más detalles siempre podrá descargarse el Reglamento de Competiciones disponible en la web de la FEDME.


Empezamos:

1. A partir de este año será necesaria que existan 4 participantes (como mínimo) para validar la clasificación y el pódium en todas las categorías y sub-categorías. ¿En qué cambia esto y a quién afecta? En nada y a nadie si se es cadete, junior o promesa, ya que esto venía haciéndose así desde hace algún tiempo. Sí que cambia ahora para la sub-categoría Veteranos A y B. Ya no veremos esos podios incompletos en los que, debido a la falta de participantes (el caso más habitual siendo el de las féminas), subían al pódium como ganadores veteranos que, aun habiendo corrido, en realidad no habían tenido rivales.

Hay otro detalle que cambia para los veteranos: 

2. Antes, por un criterio que no le quedaba muy claro a todo el mundo, las Veteranas A eran las corredoras a partir de 40 años, mientras que ellos, los chicos, lo eran a partir de los 45 años. Algo parecido ocurría con los veteranos y veteranas B. Ahora, no sólo se ha igualado el criterio de edad para ambos sexos, sino que las franjas de edad cambian. La “veteranía” A (la de ellas y la de ellos) será de los 40 a los 50 años y la B a partir de los 51 años, independientemente del sexo del corredor. Como no todos los corredores son veteranos ni ocupan los primeros puestos, probablemente estas modificaciones no interesen a muchos de ellos, pero son importantes porque, como árbitros es nuestra responsabilidad ordenar la clasificación de la competición, validar los pódiums y, en definitiva, reconocer a los mejores en el deporte.



Al hilo de esto:


3. Por primera vez este año se hará un ranking FEDME nacional. Esto servirá a aquellos corredores, que aun teniendo un nivel deportivo altísimo, no llegan a alcanzar el pódium y quieren sin embargo conocer su nivel competitivo de manera comparada. 


Los siguientes dos puntos puede que sean de más interés para los corredores de la media que participan en carreras oficiales y homologadas por la FEDME. Y es que otra función importante de los árbitros es velar por que las condiciones de la carrera sean seguras para todos los corredores, desde el primero hasta el último.


Los puntos 4 y 5, por lo tanto, son relativos a la seguridad:

4. El informe médico de aptitud para el deporte de competición (solo obligatorio en los ultras) ahora es válido por toda la temporada, en lugar de solicitarse que fuera emitido como máximo hasta tres meses antes de un evento competitivo.


En la reunión se habló también del material obligatorio en las carreras. El colectivo arbitral se preocupa muchísimo por la integridad física de los corredores (casos tristísimo se han producido en los últimos años).  El material obligatorio es un tema que cada año se aborda con nuevos matices a la luz de los acontecimientos, incidentes y anécdotas de las temporadas anteriores. Hacerlo así no significa en absoluto que el comité improvise sus decisiones, sino que el Área de Carreras por Montaña ha mantenido desde siempre la máxima disposición a escuchar y sopesar todas las opiniones que, formuladas desde el respeto, tengan algo que aportar a este deporte.


Uno de los temas que más ampollas (nunca mejor dicho) levanta, es el del calzado minimalista en las competiciones. Y como voy a prescindir de contar el proceso de cómo se ha llegado a regular esto en el reglamento de este año, presento únicamente algunas conclusiones:


Lo que viene a continuación es un resumen y no una cita textual:

5. Los corredores podrán participar con calzado minimalista bajo su única y exclusiva responsabilidad, previa exención a la Organización de cualquier accidente o incidente que le pudiera  acontecer debido al uso de calzado alternativo a las zapatillas de trail. Las sandalias o chanclas que dejen el pie al descubierto deberán complementarse con protección específica adicional cuando la carrera discurra por encima de los 2.000 m de altitud o si el Comité de Carrera considera que la meteorología presentará condiciones adversas o de bajas temperaturas.  ¿Qué complementos serían estos? Por ejemplo: escarpines de neopreno, calcetines térmicos, o las zapatillas de trail “normales”, que deberán llevarse en la mochila y que podrán ser revisados por los árbitros.


Considero que este tema finalmente ha quedado bien resuelto (para lo que podía haber sido), lo que no implica que no pueda haber adendas o variaciones en próximas revisiones, como en cualquiera de los otros apartados.


El reglamento es importante, pues sientan las bases de las decisiones de los árbitros, pero en estas jornadas también se abordan otros temas de un alto interés y con una repercusión futura mucho más relevante para deportistas y no deportistas. Nos referimos, claro, al cuidado del medio ambiente


José Espona, biólogo, nos dio una charla de buenas prácticas para el desarrollo de las carreras por montaña y nos propuso una mesa de trabajo para que los árbitros aportáramos nuestras inquietudes sobre el impacto de nuestro deporte en el medio natural.


Si esta comunicación ya fue interesante, aún quedaba la del domingo 15 de febrero, relativa a temas de seguridad en las montañas


Alberto Ayora, responsable del Comité de Seguridad de la FEDME y experto en seguridad en montaña, nos hacía una exposición magistral. 


Nos explicó, en una charla que resume un curso completísimo, que existe una diferencia entre “peligro” y “riesgo”. El riesgo es, además, una magnitud y por lo tanto se puede medir, nos explicó Ayora, recalcando que entre la realidad y la percepción del peligro influyen variables como el análisis, la experiencia y la concienciación. ¿Una conclusión? De sus palabras se podrían extraer varias, pero me quedo con que la seguridad es la combinación de condiciones seguras y actos seguros. (Alberto Ayora es autor del libro “Riesgo y Liderazgo”, publicado en 2013 por Desnivel).


A continuación llegó el turno de Alberto Sánchez, vocal de seguridad accesos a la Naturaleza y Refugios  de la Federación de Castilla León. Él nos explicó por qué, sin que exista vocación de legislarlo todo, a veces se hace necesario regular para que la gente adopte actitudes seguras. A nosotros, como árbitros, esto nos afecta en cuestiones como material  obligatorio, requisitos de inscripciones, penalizaciones de seguridad, señalización de recorridos, ya que nuestra opinión tiene mucho peso a la hora de decidir posibles descalificaciones de corredores o aplazar o incluso cancelar una competición.


Tanto Alberto Sánchez como Alberto Ayora insistieron en la importancia de impartir charlas de seguridad a los corredores y alguno más específico para los árbitros. No podría estar más de acuerdo.


En definitiva y como conclusión, el reglamento FEDME es un referente y modelo para el reglamento de otras carreras y es un orgullo participar en un colectivo que se preocupa genuinamente por mejorarlo y completarlo.


1 comentario:

CXM Miranda de Ebro dijo...

Muchas gracias por compartirlo